CONTACTO INTERDIMENSIONAL SIXTO PAZ PDF

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Author:Douk Maugis
Country:Greece
Language:English (Spanish)
Genre:History
Published (Last):22 January 2014
Pages:54
PDF File Size:10.24 Mb
ePub File Size:13.45 Mb
ISBN:440-6-73800-302-9
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A lo largo del libro SIXTO PAZ WELLS, nos introduce poco a poco, en la maravillosa aventura en la que la raza humana est involucrada, haciendo parte de un drama csmico o mejor de un poema pico, producto de la inspiracin divina, en el cual el Creador le da la responsabilidad a los humanos de sacar del estancamiento a todo el universo mediante el desarrollo de las facultades y potencialidades dormidas que subyacen dentro de cada ser; le dio pues, toda la herencia de su divina esencia, la cual qued encerrada en la conciencia dormida de cada hombre, pero le entreg las llaves para que l mismo pueda por su propio esfuerzo, cumplir con su compromiso milenario y mediante su propia Cristificacin, propiciar la REDENCION, por amor de un universo en peligro de estancamiento espiritual.

Al narrar las experiencias de 17 aos de contacto extraterrestre, las visitas a la Base Azul, base submarina frente a la costa peruana; a Morlen, Luna de Jpiter ms conocida como Ganmedes; a las Pirmides de Egipto; al Paititi en el corazn de la selva peruana, lugar de retiro interior de la Hermandad Blanca, donde escuch de labios de ellos, la alentadora esperanza de que no estamos solos, que ellos nos estn apoyando en esta labor, nos vamos familiarizando con esta excitante y maravillosa realidad de la existencia de seres que con infinita paciencia con una dulzura, ternura y amor inimaginados por nosotros, estn guiando los pasos y el acontecer de los muchos hermanos que fueron preparados para actuar en este momento en que la tierra se aproxima al final de un estado catico de cosas y a los albores de un nuevo amanecer, el nacimiento de una nueva HUMANIDAD.

Con mi madre y mi hermana, intentamos, como jugando, una primera comunicacin psicogrfica o conexin teleptica, con un ser extraterrestre en la casa de Barranco, en Lima Per. Haban transcurrido los aos con una gran intensidad, sucedindose toda clase de experiencias; desde las ms tangibles y concretas, hasta las ms sutiles. Pero an no haba llegado la oportunidad en que pudisemos subir fsicamente a una nave. Ello de ninguna manera nos desalentaba.

Pues haban ocurrido tantos otros innumerables acontecimientos extraordinarios Hoy, han llegado a ser de conocimiento pblico , que poco a poco habamos ido comprendiendo que era otra la direccin a la que debamos dirigir nuestras expectativas.

Y fue as que cuando menos lo procuramos conseguir, fue cuando ms fcilmente se logr concretar dicho encuentro. Nuestro pensamiento ha ido madurando a la luz del tiempo en edad y conocimiento con el contacto y en el contacto, encontrndose actualmente en la realizacin del propsito final de RAMA: "Poder llegar algn da, a un real despertar de conciencia, que muestre la alternativa de un futuro positivo y viable a. A travs de los aos, hemos acumulado infinidad de aciertos y errores, que nos permiten ahora, estar cada vez ms cerca de la parte de verdad, que se nos tena reservada, pudiendo rechazar lo inseguro; distinguir lo mentiroso; prevenir lo falso y hasta cuestionar lo dudoso.

Nos ha tocado vivir en carne propia, acontecimientos que hoy sabemos, no pocos han tenido la oportunidad de vivenciar a lo largo de los siglos; pocos s, el valor de testificar. Pero no por ello, nos hemos llegado a considerar superiores o elegidos en la tarea del despertar conciencias; pues como obreros, obedecemos voluntariamente a un Plan Csmico.

El contacto no cambia la vida de nadie, lo hemos podido vivenciar, aunque muchos piensen lo contrario. Ms bien la actitud con que cada cual lo enfrenta. Es la que inicia el cambio que podra llevarlos a fronteras inimaginables.

Hoy en da nos encontramos frente a muchos grupos y personas con mensajes comprometidos con el cambio, bajo formas distintas; pero en ellas podemos verificar la complementacin de esfuerzos. No podemos ser ajenos al momento actual que nos exige integrarnos, sin que necesariamente esto signifique andar juntos, ni perder la propia identidad. Pero debemos procurar la unidad entre los misioneros de la luz, trabajando en una real comunidad mental de sintona, que no requiere pensar igual, mas s de una forma constructiva, solidaria, permeable y desprendida, que concilie alternativas.

Por todo lo que ha significado el aprendizaje recibido de las Jerarquas Superiores, es que he considerado como un deber y obligacin, el poner a consideracin de todos los sinceros buscadores en el camino, esta nueva obra que como vela encendida, se suma a otras muchas que resplandecen en la terrible noche oscura en que vivimos, y nos recuerde a todos, que hay necesidad de permanecer vigilantes frente a lo que est aconteciendo para bien de la humanidad y que es para lo que venimos siendo preparados en el tiempo y en el espacio.

Aventurmonos entonces por el fascinante, extrao y muchas veces incomprensible mundo de los contactos y los contactados y descubramos juntos: la naturaleza y propsito del Plan Csmico para con la tierra y la humanidad. El auto verde escarabajo de propiedad de Pedro y Juanita Santos Coordinadores de Misin Rama en la Capital , recorra la distancia que separa la ciudad, de los polvorientos arenales de Chilca, 63 Kilmetros al Sur. Cuntas veces haba realizado dicho trayecto!

Sin embargo, todas ellas me haban permitido acumular tanta experiencia, que en aquel instante a doce aos del primer contacto deban haberme servido de preparacin para la invitacin que meses antes me haban hecho llegar los hermanos mayores, a travs de mensajes recibidos anecdticamente por mi hija mayor, YEARIM y mi esposa MARINITA. Tena muy presente el contenido de las comunicaciones que me citaban al desierto para el 18 de Abril de y las circunstancias en las que se recibieron los mensajes el 16 de diciembre de Haba llegado en aquella ocasin a las 8.

Era tanta mi fatiga, que de inmediato me sent a la mesa a comer, con la sola ambicin de ingerir mis alimentos y luego ir a ducharme para acostarme y descansar. Marinita-siempre hacendosa-, estaba arreglando las camas de las nias para hacerlas dormir luego de haberme servido la cena.

En aquel momento me sorprend, pero con cierta incredulidad ante su fantasa infantil. Ella, al verme extraado, sonri y se march cuando no hall en m una respuesta ms favorable que mi silencio y tambin porque escuch la voz autoritaria de su mam llamndola a dormir.

Ciertamente fui lento en reaccionar porque surgieron evocaciones de todo cuanto me haba venido sucediendo en los ltimos meses. Recapacit de mi estado absorto.

Nosotros nunca le habamos motivado al respecto. Ni siquiera nos permitamos recibir mensajes delante de ella como para sugestionarla. Nuestro ambiente es el de una familia normal, con una gran integracin producto del amor y el dilogo. Pero ciertamente, el permanente asedio de personas interesadas pudo haber influenciado a las nias sin quererlo.

Por otro lado, no sera extrao que con el reconocible apoyo y manifiesta cercana de los Hermanos Mayores conmigo, y mi hogar, se hubiera fomentado la percepcin extra-sensorial de las nias. Pero cmo saber si el mensaje era real o no? Mientras ingera mis alimentos, preparados con el cario de mi amada compaera, observaba una y otra vez dos pequeos papeles escritos a mano, extrados de una libreta de notas, y que la nia emocionada, haba colocado delante de m sobre la mesa del comedor, antes de correr hacia la habitacin ante el llamado a dormir.

Algo en mi interior me hizo recapacitar, sobre el posible significado de ello, en el caso de que no fuera simple imaginacin producto de su edad. Es ms, me pareci extrao intuir tan claramente que en aquellas palabras manuscritas -que me puse a leer con atencin cuando ya me encontraba slo -se encerraba un mensaje cierto, que por algn motivo no estaba llegando a travs de otro medio.

Siendo sincero conmigo mismo, reconoca silenciosamente que haca un tiempo me hallaba bloqueado por diversos motivos, ya fuera el cansancio provocado tanto por el trabajo fsico y mental, como por la tensin acumulada surgida de los problemas vivenciados en el seno de diversos grupos del extranjero que pedan continuamente mi consejo.

Se sumaba a lo anterior las continuas invitaciones de viaje para asistencia directa, orientacin y asesora, no pudiendo hacer mayor cosa, pues eran evidentes las limitaciones materiales.

Tena en mi trabajo del Banco, responsabilidades de horario y calendario que me obligaban a frenar todo exceso de entusiasmo, y en algunos casos-sobre todo cuando estaba en el extranjero-, me seduca ampliar los periplos. El volver a la realidad de una condicin econmica con compromisos tpicos e ineludibles para con mi familia, me hizo reaccionar, como para procurar extraer de m aquella idea martillante, que desde mi interior y con diversas comunicaciones recepcionadas, se confabulaban repitiendo en coro: " Regres de mis pensamientos y me encontraba all; frente al pequeo comunicado, el cual atin a coger con mis manos, alejndolo de los platos y vasos desparramados sobre la superficie del mantel.

Dud unos segundos y me levant, dejando los papelitos sobre un mueble y empec a recoger los trastos sucios, llevndolos al fregadero de la cocina, donde los lav.

La escena de los ltimos juegos as como el coro de las risas y morisquetas de las nias, mientras se ponan sus pijamas, se repeta como todas las noches, no pudiendo dejarles de escuchar desde donde me encontraba. Esa noche no pude contarles su acostumbrado cuento al pi de las camitas-el mismo que siempre era aguardado con gran expectativa-, pues mi agotamiento fue evidente y los continuos bostezos no me permitan retener mucho la atencin.

Fue entonces -cuando levantaba los platos-, que al voltearme vi el mensaje a la distancia y me detuve. Estaba all, delante de m, como exigindome en silencio que lo revisara ms detenidamente y lo cogiera entre mis manos. Era una fuerza invisible que quera convencerme de que era una seal plasmada en l. Una vez despejado el comedor, volv a sentarme para enfrentarme al contenido de los dos papelitos.

De pronto, cre captar el contenido del escrito, estremecindose mi cuerpo Haba completado en mi mente la frase no culminada. Pero la rechac de inmediato por lo que de ella se conclua. Cre entender que me queran decir que me prepara a ir con ellos, quizs fuera de la Tierra. Me rebel entonces frente a aquella posibilidad, deducida de forma apresurada, porque la juzgu sumamente descabellada. Lo que se antepona en mi mente eran las responsabilidades materiales y familiares, que ya bastante estaban expuestas por los viajes continuos que realizaba en la difusin del mensaje del Contacto Extraterrestre, como para que de pronto se me pudiera estar sugiriendo, marcharme fuera del planeta.

El irme significara dejar una familia hurfana de padre y esposo, porque de ser cierto A qu tiempo y distancias podra ser sometido?. Grit, oponindome. All, slo en el comedor, en una lucha conmigo mismo, ante la posibilidad de que aquello pudiera ser real y correcta la interpretacin del comunicado sobre una abduccin programada.

Aguard a que llegara Marinita para que me confiara los detalles de la recepcin de la nia, y lo que tambin ella pudiera haber percibido durante la misma. Marinita vino a la cocina media hora despus, encontrndome preocupado y envuelto en mis pensamientos mientras lavaba la vajilla.

Se me acerc y dndome un beso en los labios, y ofrecindose a ayudarme, le respond con una sonrisa no muy convincente y antes de volver a hundir la cabeza entre los hombros. Recapacitando, aprovech para preguntarle lo sucedido, a lo que ella me explic: Cuando venamos por la Avenida Principal, caminbamos de regreso de hacer las compras, observamos con Yearim y Tanis, un objeto de forma lenticular en el cielo que cruzaba el horizonte. Nos entusiasmamos mucho, y esperando podrtelo contar ms tarde a tu regreso a casa.

Entonces, ni bien llegamos al departamento, Yearim sinti el impulso de ir a la habitacin y abrir la mampara de vidrio que comunica con el pequeo Jardn. Era, segn me dijo, como si alguien la llamara. Le pas esa sensacin y volvi hacia el comedor, sentndose al lado de la mesa, y fue all que le sobrevino nuevamente la extraa ansiedad que esta vez se tradujo en un fuerte deseo de escribir, dando como resultado la psicografa que por dos veces se vio interrumpida y en el mismo punto por la nia menor Tanis, quien haba estado molestando a la mayor durante su recepcin.

El mensaje se hallaba repetido idnticamente en dos hojitas, estando inconcluso en ambos, curiosamente interrumpido cuando iba a revelar un nombre Los ojos de Marinita mostraban una luz especial. Ella, haba narrado el suceso con una honda emocin; y no era para menos porque era la primera vez que Yearim protagonizaba una psicografa o recepcin teleptica por medio de la escritura automtica, cosa que como dije antes siempre evitamos alentar en los nios, pues fcilmente pueden ser perjudicados por la falta de experiencia y la preparacin para canalizar energas, as como madurez para sobrellevar el fenmeno.

A lo largo de todo este tiempo he podido conocer diversos grupos de personas, entre los que se ha propiciado el contacto "Utilizando" en las recepciones -muchas veces psicofnicas o medimnicas- a nios y adolescentes. Esto ocurre por ignorancia la mayora de las veces- que no permite medir las consecuencias y peligros a que esto conduce. En otros, a sabiendas, llevados por la mezquindad y ambicin de obtener informacin y conocimientos, an a costa de exponer el equilibrio de la persona, que cuanto ms joven, su personalidad frgil y sensible fcilmente puede canalizar pero tambin desequilibrarse, quedando el dao permanentemente, an a pesar de que pudiese luego abandonar dichos trabajos.

Record durante la conversacin que haca algunos meses vena presintiendo algo as; una invitacin a una experiencia mucho ms intensa que todas las anteriormente vividas, y que estaban tratando de comunicarme; pero me haba mantenido ltimamente bloqueado. De esto naturalmente, no haba informado a nadie en casa para no crear expectativas que perjudicaran la objetividad con que hay que enfrentar todo esto.

Pero tambin saba que me haba bloqueado como antena voluntariamente porque algo intua; senta un ligero temor a recibir algn mensaje en el que me comprometiera en algo mayor de lo que hasta ese entonces nos haba tocado enfrentar. Haban sido meses de cierta intranquilidad sin saber por qu, interiormente ya daba por sentado que lo que queran los Guas iba por ese lado. Pensaba que la preparacin me estaba conduciendo hacia una etapa nueva del proceso y que de hecho esto afectara mi relacin familiar.

Saba que de ser cierta la invitacin a viajar a las colonias de Ganmedes, el viaje no sera definitivo porque lo habran hecho desde el principio o me lo habran comunicado anticipadamente. Mi presentimiento confuso luchaba con la confianza que tena en el amor y sabidura de aquellos seres. Conociendo algo de la relatividad del tiempo, que ocurrira al viajar a otro mundo y volver, el tiempo transcurrido me hiciese encontrara una familia envejecida y descuidada injustamente No era cuestin de apegos -creo yo-, sino de responsabilidades para con una esposa e hijas que no estaran siendo consideradas en la invitacin.

Esto desde luego me martirizaba al extremo de rehuir toda recepcin que pudiera esclarecer definitivamente el asunto; por lo que haba pasado buen tiempo sin que captara nuevos mensajes. Pero ello lo guardaba con suma discrecin. Los Guas en el caso de mi hija, me demostraron que ellos pueden usar cualquier medio para hacer llegar una comunicacin y que nadie es indispensable para mantener activa la conexin, as como para vivir una experiencia que redunde en beneficio de toda la misin; aunque siempre habr respeto al libre albedro.

Internamente se ahondaba da a da la lucha, pues perciba que la experiencia que pudiera estar reservada para ese momento era importante, y haba sido preparado para ello durante doce aos. Conoca adems a los Extraterrestres, ellos jams permitiran que ocurriese nada que nos pudiese perjudicar. Era una prueba de confianza y fe en el Plan. Volv de mis pensamientos que a gran velocidad surcaban mi mente, para ubicarme delante de Marinita, pues se haba quedado observndome, mientras dur el silencio de mi abstraccin.

Dnde fuiste? Deberas hacerlo. Pues estn ocurriendo muchas cosas extraas -intervino Marinita Y ayer mismo, mientras mirbamos la televisin y cenbamos, eran como las p. El haz tena forma cilndrica, de color azul brillante, desapareciendo as como apareci.

El cielo estaba despejado y era imposible que hubiese sido un automvil que se estuviera colocando enfrente del edificio, por cuanto la avenida principal corre paralela al mismo. T siempre has recibido los mensajes con fluidez qu podra estar ocurriendo ahora? La intuicin de Marinita estaba funcionando perfectamente, y sera ella misma la puerta por donde vendra tiempo despus, la invitacin definitiva.

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CONTACTO INTERDIMENSIONAL – SIXTO PAZ

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